sábado, 14 de junio de 2014

LA ATENCIÓN SOSTENIDA EN LO QUE SOMOS- SAN PEDRO



Les saludo hermanos, me presento a ustedes, me identifico como Pedro, el que pudieran llamar desde hace unos siglos como San Pedro.

Vengo a completar la intervención de ayer del Cristo pero no vengo a desarrollar nada, simplemente ofrezco mi vibración en el Espíritu Santo si quieren acogerme, acompañada de unas pocas palabras que surgen…

[Dedicamos unos minutos de Silencio acogiendo a San Pedro y el Espíritu Santo...]

Algunos de ustedes son fundadores vibratorios de la iglesia pero no vean aquí la iglesia asociada a una religión en particular.

El ser humano libre no tiene credo, no tiene religión y a su vez las acepta a todas, para él la religión universal es el Amor fraterno.

Me refiero aquí por lo tanto a un colectivo, al Colectivo del Uno.

Ustedes son las llamas que encienden el Colectivo desde el Silencio, ya sea aislados o immersos en la civilización, eso da lo mismo.

Son las llamas que propagan de corazón a corazón la Gracia divina desde el Silencio hacia toda la Humanidad.

La Luz no depende del espacio y del tiempo pero ella aprovecha las vías de menor resistencia, ella aprovecha también de ciertas condiciones en la tercera dimensión para manifestarse, ella se aprovecha de ciertas fechas, de ciertos eventos que ocurren o se organizan, de ciertos lugares.

Y aunque no hay ninguna estrategia a seguir en la Luz, no hay tampoco nada que excluir en el Amor: todo se incluye, todo es útil en el plan divino.

¿Cómo no van a aliviar los pesos del Hombre si dan desde el Corazón y en la humildad?

Por lo que si son llamados por el Corazón a reunirse en eventos sociales, a organizar eventos sociales por favor háganlo, pero yo les comento aquí otro tipo de reuniones mucho más íntimas, les comento acerca de reuniones tranquilas en nuestras embarcaciones de Luz.

Les comparto esa función fundadora que recibe los dones del Espíritu Santo y los esparce como sal nutritiva.

Pero esta función ya viene instalada, a ustedes no les hace falta dirigir nada, al abrirse a las “redes” de la Gracia ella pesca todo lo requerido desde el Océano infinito a nuestra embarcación particular. ¿Han oído hablar de la Yerushalaim celestial, verdad?.

Estas “redes”, son por supuesto unas redes de Amor, unas redes de éxtasis, unas redes de Paz que recogen los dones del Espíritu.

[Dedicamos unos minutos de Silencio acogiendo a San Pedro y el Espíritu Santo...]

La sal de la Vida se dispensa en el Banquete Celestial y les nutre enteramente hasta lo terreno.

Hay un impulso inmóvil de la Gracia que enciende el colectivo. Y esta intensa subida vibratoria moviliza como una cadena en efecto dominó todo lo requerido en su densidad material.

Acojamos pues al Espíritu Santo… tomen esa energía cósmica que recoge su filiación galáctica produciendo un efecto muy particular, si puede llamarse así, que no citaremos mediante palabras para no alimentar más a una proyección mental.

Porque si entran en una proyección de futuro ya vuelven a caer en la ilusión, ya no están más centrados en su Verdad.

Así que simplemente les comparto: si viven el Colectivo en su morada, si el otro se hace uno mismo, y el uno mismo ya no existe, el Cristo en su transparencia se instala.

Recibamos por última vez la presencia del Espíritu Santo.

[Dedicamos unos minutos de Silencio acogiendo a San Pedro y al Espíritu Santo]

El Espíritu Santo, cuando culmina, les impulsa y les rellena por completo. Es un cemento que aglutina.

En el Abandono a su naturaleza divina, si dejan de querer controlar a la Luz y no esperan ya más un evento o identidad de su conveniencia, entonces la Gracia puede obrar libre en su Templo.

Si vuelven su mirada a la Fuente eterna se posicionan en lo que Son. Y en su entrega pierden todo enfoque, toda mirada sin por ello renunciar a cualquier enfoque, a cualquier mirada que la Conciencia desee adoptar.

Les invito por lo tanto a salir de toda posición, de toda perspectiva en la atención sostenida en lo que Son. El Amor inclusivo comprende todas las religiones y ninguna de ellas, todos los enfoques y ningún enfoque.

Cuando les hablo de atención sostenida no me refiero a una atención mental y obsesiva sino a la entrega constante y alegre a la Fuente que Son. Fué la atención contínua y humilde en su naturaleza divina que hizo posible a Jesús el estado crístico.

No tengo nada más que decirles queridos hermanos puesto que todo ya fué dicho.

Mi intervención continúa para aquellos que desean acogerme en sus espacios de recogimiento. Pueden acudir a mí siempre que lo precisen.

Les amo y les bendigo, agradezco su apertura.







Por San Pedro

Transmitido por Eugeni Garcia

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