sábado, 10 de mayo de 2014

FESTIVAL DE WESAK, 14 DE MAYO, ESPERANZA DE LA HUMANIDAD POR FIN UNIDA



Nota clave: "Veo, y cuando el Ojo está abierto todo es luz"


Cada año, más y más personas de orientación espiritual están reconociendo la importancia de los tres Festivales espirituales principales de Aries, Tauro y Géminis como constituyentes de un flujo unido de energías que afectan a la consciencia humana. La Pascua, o el Festival del Cristo Resucitado, va seguido del Festival de la Luna Llena de Wesak, el Festival del Buda. Ambos se funden con la energía de la inteligencia de la raza humana durante el tercer Festivales Géminis, culminando en el Día Mundial de la Invocación. Durante este período de Luna Llena, la atención se centra sobre Wesak, el Festival del Buda. 

Los que aceptan el hecho del Dios Uno, como hacen la mayoría de las personas inteligentes en la actualidad, no tienen ninguna dificultad en aceptar igualmente que existen numerosas formas de acercarse a Él. Cada una de las principales religiones mundiales que han surgido a través de los tiempos en diferentes épocas y entornos humanos, tiene un valor, una energía y una cualidad específicos que establecer en la consciencia humana.


Las dos religiones que han tenido mayor impacto y han estimulado los cambios más profundos en la consciencia humana durante los últimos dos mil quinientos años, han sido el resultado de la vida y trabajo de Gautama Buda y del Cristo. Tanto el Budismo en sus diversas formas como el Cristianismo bajos sus diversas denominaciones se han extendido por el mundo y juntos reúnen un número de seguidores mayor que todas las demás religiones juntas. Para muchas personas, estas enseñanzas no constituyen algo separado o diferente, excepto como instituciones organizadas. Los valores que enseñan forman un desarrollo complementario y secuencial de los principios fundamentales.

Es sabido que el Cristo y el Buda son hermanos, además de hijos del Dios Uno. El Buda predijo la venida del Cristo. Y el Cristo, apareciendo en una época posterior, edificó sobre el trabajo ya establecido por el Buda, agregando las enseñanzas requeridas por la humanidad durante la era de Piscis, estos últimos 2000 años. La cooperación entre estos dos hijos de Dios es un incesante servicio, enfocado actualmente sobre el posible desarrollo espiritual durante el siguiente período de 2000 años de la era de Acuario y enfocado, también, en la preparación para la reaparición del Cristo.

El Señor Buda funciona en la Vida planetaria como el intermediario espiritual entre el centro planetario superior, Shamballa, “donde la voluntad de Dios es conocida”, y la Jerarquía espiritual, el centro cardíaco planetario. Él es la expresión de la sabiduría de Dios y el indicador del Propósito divino. El Buda es la encarnación de la Luz, así como el Cristo es la encarnación del Amor. Sirve durante el Festival de Wesak en el período de la luna Llena de Tauro, para comunicar la luz de la sabiduría a la humanidad a través del Cristo y de la Jerarquía. Cada año, mediante este acto de comunión y cooperación entre el Cristo y el Buda, se fortalece la relación planetaria entre el centro “donde la voluntad de Dios es conocida” y el centro “que llamamos la raza de los hombres”.

El Festival de Wesak representa ciertas ideas muy definidas y claramente señaladas y el ofrecimiento de una gran oportunidad. Las ideas que representa podrían enumerarse como sigue:

• En primer lugar, este Festival enlaza el pasado con el presente como ningún otro Festival, relacionado con cualquiera de las religiones mundiales, lo ha hecho. Representa una verdad viva y una oportunidad presente. En su mutuo servicio a la raza, el Buda y el Cristo producen este enlace. También fusionan Oriente con Occidente y unen en una totalidad la tradición cristiana, las creencias budistas en hindúes y la aspiración de todos los creyentes del mundo de hoy, ortodoxos y no ortodoxos. Las distinciones religiosas desaparecen.

• En segundo lugar, este Festival señala el momento de máxima bendición espiritual en el mundo. Es una época de una llegada inusual de vida y de estimulación espiritual y sirve para vitalizar la aspiración de todos.

• En tercer lugar, en el momento del Festival y mediante el esfuerzo unido del Cristo y del Buda, trabajando en la más estrecha colaboración, se abre un canal de comunicación entre la humanidad y Dios por el cual el amor y la sabiduría del Mismo Dios pueden descender hacia un mundo expectante y necesitado. Hablando simbólicamente, y recordando que los símbolos siempre velan una verdad, podría firmarse que en la época de la Luna Llena es como si, súbitamente, se abriera de par en par una puerta que en otros momentos permanece cerrada. A través de esa puerta los aspirantes y discípulos pueden contactar energías que, de otra forma, no estarían fácilmente asequibles. A través de esa puerta puede realizarse un acercamiento a la verdad y a la realidad y a Aquellos que guían a la humanidad que no es posible en otros momentos. Ello está a disposición de todos cuantos se encuentran a ambos lados de la puerta, y cada vez lo estará más.

En la actualidad, lo más necesario es desarrollar la intuición y la discriminación de los discípulos del mundo. Deben aprender a sentir la visión superior, a responder al día de oportunidad y a alcanzar la relación superior consciente, sea cual sea el precio para el ser inferior. Al hacer esto, deberán recordar que el ser inferior, debido a su naturaleza íntima y cerrada, parecerá anormalmente atractivo y puede transcenderse sólo a un precio infinitamente elevado. Por lo tanto, debe desarrollarse la intuición grupal, y el sentido de valores debe ajustarse mucho más adecuadamente antes de que pueda estar a la altura de los requerimientos y cumplir su función, que es inaugurar la nueva era.

El descenso de fuerza espiritual, en el tiempo del Festival de Wesak, tiene como objetivo la estimulación de la intuición de los discípulos agrupados, de los aspirantes y de la gente de buena voluntad.Las Fuerzas de Iluminación están especialmente activas durante este período de los Festivales. Emanan del centro cardíaco y están relacionadas con la comprensión y la sabiduría divinas. El Buda y el Cristo constituyen las dos expresiones más destacadas de esta energía de amor-sabiduría hasta la fecha.

Las Fuerzas de Iluminación afectan, especialmente, a los grandes movimientos educativos y a los foros de gentes en todas las tierras, así como afectan a la cualidad de los valores que se despliegan a través de los medios de comunicación de masas. Todas las formas de comunicación pública, los oradores, los escritores, los comentadores y los trabajadores sociales, resultan afectados por esta energía que fluye a la mente. La misma consciencia humana es, actualmente, receptora de las energías de iluminación que introducen ideas nuevas e influencian los asuntos humanos en general.

El Festival de Wesak forma un punto de cohesión para quienes, en síntesis y simbólicamente, se unen en meditación y en pensamiento reflexivo como representantes tanto del Reino de Dios como de la humanidad. Establece una solidaridad fáctica entre los acercamientos Orientales y Occidentales a un entendimiento superior, porque tanto el Cristo como el Buda están presentes y activos durante este ciclo anual.

El Festival de wesak es un Festival de Luna Llena universal, o planetario, para gentes de todas las creencias. Es un elevado punto de inspiración para el trabajo venidero. Todos pueden cooperar en la consciencia en este flujo singularmente disponible de energías espirituales. Todos pueden participar en la meditación y en el esfuerzo por expresar una hermandad práctica como forma de vida, el valor de semejante servicio grupal unido, en el alineamiento con el Cristo y el Buda y las Fuerzas de Iluminación, es obvio e inspirador. Mediante el empleo del mantram o plegaria mundial, la Gran Invocación, las energías disponibles pueden invocarse magnéticamente y ponerse, literalmente, al alcance de la consciencia humana.

* Imagen y textos facilitados por Fundación Ananta. www.fundacionananta.org. Pintura de Diane Harvey




APROXIMACIÓN A LA JERARQUÍA EN LA LUNA LLENA
La Luna Llena es un período especial en el que las energías están especialmente disponibles y facilitan una relación más estrecha entre la Humanidad y la Jerarquía. Cada mes, las energías que afluyen traen las cualidades específicas de la constelación que influye en ese mes concreto; estas energías, a medida que van afectando consecutivamente a la humanidad, van estableciendo los “atributos divinos” en la consciencia espiritual hasta alcanzar las mentes y los corazones de los hombres y, de esa manera, fortalecen el vínculo que une al reino humano con el Reino de Dios.

Tanto las personas individualmente como los grupos y la humanidad en su conjunto, pueden empezar a hollar el Sendero del Acercamiento. En el momento de estos acercamientos, siempre que el contacto se lleve a cabo en formación grupal, se puede contactar, captar y utilizar energías a las que normalmente no se tiene acceso. De esta manera el grupo y la humanidad se enriquecen y vitalizan.

NOTA CLAVE del Acercamiento a la Jerarquía en la luna llena:

“Aquel que vuelve su rostro hacia la luz y permanece dentro de su esplendor queda cegado para los asuntos del mundo de los hombres; penetra en el Sendero Iluminado que lleva hacia el Gran Centro de Absorción. Pero aquel que siente la necesidad de adentrarse en ese sendero, mas, sin embargo, ama a su hermano que se encuentra en el camino oscuro, gira sobre el pedestal de luz y se vuelve en dirección opuesta.

Vuelve su rostro hacia la oscuridad y, entonces, los siete puntos de luz dentro de sí mismo transmiten la luz que irradia hacia el exterior y, he aquí que los rostros de los que hollan el sendero oscuro reciben esa luz. Para ellos ya el camino no está oscuro. Detrás de los guerreros, entre la luz y la oscuridad, resplandece la Luz de la Jerarquía”.

MEDITACIÓN: DEJAR PENETRAR LA LUZ

I. FUSIÓN DE GRUPO. Afirmamos la realidad de la fusión e integración grupal dentro del centro cardíaco del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, mediando entre la Jerarquía y la Humanidad:

II.Soy uno con mis hermanos de grupo, Y todo lo que tengo es de ellos. Que el amor de mi alma afluya a ellos. Que la fuerza que en mí reside les eleve y ayude. Que los pensamientos que mi alma crea, lleguen a ellos y les alienten.

ALINEAMIENTO. Proyectamos una línea de energía iluminada hacia la Jerarquía espiritual del planeta, el corazón planetario, el gran Ashram de Sanat Kumara, y hacia el Cristo en el corazón de la Jerarquía. Extendemos la línea de luz hacia Shamballa, el centro donde la Voluntad de Dios es conocida.
Permanecemos como grupo en la periferia del gran Ashram, la Jerarquía, abiertos y receptivos a las energías extraplanetarias ahora disponibles.

III. INTERVALO SUPERIOR. Enfocados en la luz de la Jerarquía, el centro cardíaco planetario, mantenemos la mente contemplativa abierta a la luz y al amor que tratan de manifestarse en la tierra.

IV. MEDITACIÓN. Reflexionamos sobre el pensamiento simiente, utilizando la nota clave correspondiente al signo del zodíaco.

V. PRECIPITACIÓN. Utilizando la imaginación creativa, visualizamos las energías de Luz, Amor y Voluntad al Bien fluyendo por todo el planeta y anclándose en la tierra a través de los centros planetarios preparados en el plano físico, por medio de los cuales el Plan puede manifestarse. (Utilizamos la séxtuple progresión del Amor divino, siguiendo la precipitación de energía desde Shamballa a la Jerarquía, al Cristo, al Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, a los hombres y mujeres de buena voluntad en cualquier parte del mundo, hasta los centros físicos de distribución).

VI. INTERVALO INFERIOR. Reenfocamos la consciencia, como grupo, en la periferia del gran Ashram. Juntos, afirmamos:
En el centro de todo Amor permanezco. Desde ese centro, yo, el alma, surgiré. Desde ese centro, yo, el que sirve, trabajaré. Que el amor del Ser divino se derrame por todas partes, En mi corazón, a través de mi grupo, y al mundo entero.
Entonces, de acuerdo con nuestra comprensión y aceptadas responsabilidades, visualizamos el trabajo inmediato a realizar a fin de establecer “el sendero de luz” necesario para la llegada de Cristo.

VII. DISTRIBUCIÓN. A medida que se entona la Gran Invocación, visualizamos la efusión de Luz, Amor y Poder, desde la Jerarquía espiritual y a través de las cinco entradas planetarias: Londres, Darjeeling, Nueva York, Ginebra y Tokio, iluminando la consciencia de toda la raza humana.

Desde el punto de luz en la Mente de Dios, Que afluya luz a las mentes de los hombres; Que la Luz descienda a la Tierra.
Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios, Que afluya amor a los corazones de los hombres; Que Cristo retorne a la Tierra.
Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida, Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres; El propósito que los Maestros conocen y sirven.
Desde el centro que llamamos la raza de los hombres, Que se realice el Plan de Amor y de Luz Y selle la puerta donde se halla el mal.
Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra. OM OM OM



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